Periodistas o Polemistas
30 03 2008Es importante que los que nos hemos matriculado en el mejor oficio del mundo, exploremos todos los medios de comunicación posibles como la Internet, y además debemos ejercer todos los géneros periodísticos, tanto informativos como formativos.
Por ello creo que es necesario buscar que los espacios para análisis de noticias en los medios sean ocupados por periodistas cuyo único partido sea el Periodismo. Es decir, militantes fervorosos del Periodismo.
Claro, sin medio no hay periodista. Un amigo profesor de Ciencias Políticas, me dijo un día, que un periodista es todo aquel que alquila su pluma, su voz y su imagen a todo aquel que le pague. Decía esto porque no se sabe de un periodista que haya llegado a comprar un medio, y no se sabe de un medio que carezca de una política editorial, que es lo más parecido a una ideología, y las ideologías como las políticas editoriales, son para imponerlas por parte de los que tienen el poder para hacerlo, y ese no es el caso de los periodistas, hasta que no compren un periódico.
Por eso digo que me hubiese gustado leer en nuestros periódicos, columnas de análisis de veteranos del periodismo como Manny Suárez, es decir de un reportero sénior, pero como un empleado a tiempo completo, no como un columnista invitado o articulista por contrato. Siempre he dicho que no debe llamarse periodista, quién no haya sido reportero.
Sin embargo, los espacios para análisis los están ocupando, con excepciones que no me vienen a la mente, abogados, políticos fracasados y aspirantes profesionales al fondo electoral, que buscan mercadear su nombre, unos para aumentar la facturación de sus oficinas profesionales, otros para vengarse de sus enemigos políticos y personales, y no debe faltar el que lo haga por ego, pero contrario a lo primero, eso habría que probarlo entrando en el cerebro de cada uno. El único resultado neto de su participación ha sido desplazar a los periodistas. Por eso en nuestros medios, sobran opiniones y faltan noticias. Sobran gritos, falta cordura.
Algunos dirán que los más disparateros y vociferantes paladines de la radio son precisamente personas que han sido periodistas tanto de radio como de televisión. Sin embargo esas personas realmente abandonaron el periodismo por la farándula política y allí no hay ética ni profundidad que valga. Se puede comentar con humor fino o negro una noticia, se puede ser firme y enérgico en un planteamiento, pero no se puede confundir un trabajo incisivo con la falta de respeto y la chabacanería.
Por eso, siempre he creído que los análisis deben ser hechos por quiénes mejor acceso tengan a la información, es decir, por los estén mejor informados. Y esos deben ser los periodistas. Si el periodista no está bien formado, difícilmente estará bien informado. Y no me refiero solamente a un título. Ese es el primer paso para la formación de un buen periodista. Del mismo modo en que una noticia puede durar un minuto, una hora, o un día, el periodista es tal vez el único profesional que se tiene que probar cada minuto, cada hora, cada día, no solo ante sus supervisores sino ante un Pueblo, y esa alta responsabilidad, no admite desconocimiento e impericia.
Solo un periodista que cubrió un juego de baloncesto puede realizar un mejor análisis que el que no asistió. El que no fue depende de las estadísticas y de lo que le transmita el periodista que estuvo en el evento. Y lo que va a hacer, a fin de cuentas, es especular. Y hemos sido testigos de comentaristas que lo saben todo, inclusive las intenciones de un periodista para redactar y transmitir una nota. Los hemos escuchado acusando al reportero tal o la redactora cual, de ser un agente rojo, azul o verde. Es decir, no solo desinforman en el campo que debieran tener “expertise”, sino hasta en el que no tienen.
Muchos de los llamados analistas de la radio de hoy, eran los dirigentes políticos que entrevistábamos hace 20 años. Hoy, por arte de magia, son analistas políticos. Hay unos que son bien elocuentes, entretenidos y además muy creativos. Están los que tienen fuentes en Washington, pero también los que las tienen en La Habana, no dudaría que haya uno que alegue las tiene en Bruselas, pero ya sabemos que ahora han aparecido los astrólogos políticos, los médiums políticos y hasta los ovni-logos políticos, ya que todo es posible en el mundo de la farándula política.
Siempre he dicho que la única diferencia entre alguien que es periodista y el que no lo es, es la ausencia de conflicto de intereses. Y la única constante de los comentaristas, parece ser que todos los comentaristas tienen conflictos de intereses. Ese simple detalle los descalifica para llamarse periodistas y los convierte en polemistas. RM
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