Mayo: mes de la radio
1 05 2008
Felicidades a todos los obreros que minuto a minuto, hora tras hora, día a día, semana a semana, mes tras mes, y año tras año, aportan todo su talento, energía y compromiso para mantener en nuestras manos la industria de la radio. A todos ellos, técnicos, locutores, reporteros, ejecutivos de ventas, ejecutivos de noticias, programadores y propietarios, nuestra admiración y respeto.
En Puerto Rico existen más de 100 emisoras de radio, desde las de noticias, hasta las llamadas religiosas y las universitarias. Lamentablemente solo dos universidades poseen emisoras educativas, la UPR y la PUCPR. Me gustaría que la UIA y la USC, compraran emisoras de radio para que se conviertan en una alternativa real ante la proliferación de emisoras comerciales.
Del mismo modo me gustaría tener la alternativa de una emisora 24/7 de deportes, donde los seguidores de los deportes escuchemos a los mejores comentaristas y reporteros de deportes, así como la transmisión en vivo de los eventos deportivos de todo el planeta.
En Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, hay cientos de emisoras que dedican su programación exclusiva a los deportes. A veces da la impresión de que cuando encendemos la radio estamos escuchando la misma persona, la misma noticia y la misma emisora.
Lamentablemente la radio no ha llegado más lejos porque hacen falta empresarios de la radio de verdad y no inversionistas que las vean como una alternativa a sus estados financieros o de contabilidad. Del mismo modo las familias que poseen licencias debieran tratar de institucionalizar sus negocios con la contratación de personal capacitado en todas las áreas de producción técnica, programática y de mercadeo.
Pareciera que los dueños de emisoras no creen en la diversificación de la publicidad. Con contadas excepciones los dueños de emisoras publican anuncios en los diarios o en la televisión sobre su oferta informativa y de entretenimiento, en lo que aparenta ser una demostración de poca fe en lo que hacen y en su propio personal.
Si la radio no factura más dinero es responsabilidad de sus propietarios que paradójicamente obtienen ganancias por la existencia de los programadores, que son una suerte de “Cuca Gómez”, que producen, conducen, venden y cobran, en su mayoría para espacios que no generan ventas institucionales, sino que se trata de una especie de fraternidad entre auspiciadores y productores.
La radio sobrevive a pesar de y no gracias a los propietarios que no se anuncian en semanarios, diarios, televisión, así como en exteriores, al tiempo que no actualizan su programación, no renuevan y no inventan. Los ejecutivos de la mayor parte de las emisoras son como los dueños de la liga profesional de béisbol, que se creen que hay que ir al parque obligados sin una estrategia de mercadeo.
Si un diario tan poderoso como El Nuevo Día, utiliza todos los medios para anunciar su producto, ¿Cómo no lo van a hacer los ejecutivos de la radio? Valga la descarga como un consejo y al mismo tiempo una esperanza para que el medio más importante, olvídense del resto, pueda recibir realmente lo que merece. Felicidades en el Mes de la Radio.
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