Posteado por: Reinaldo Millán | 3/13/2008

La importancia de la prensa regional

 

En  estos días reflexionaba sobre la importancia que tienen los medios regionales en la defensa cultural de un país. En estos días mucho más, especialmente  porque hemos notado como se ha encogido el Gran Periódico de Guaynabo, como ha perdido voces El Vocero de Puerta de Tierra, y como se ha congelado el reloj en la Primera Hora de Cataño, mientras el Star de la avenida Kennedy sigue siendo simplemente un fugaz milagro.

La prensa regional es la llamada a rescatar el espacio que han rechazado los diarios de San Juan, que no cubren ni siquiera lo que ocurre en sus vecindarios, ya que La Fortaleza, el Capitolio, el Cuartel General y el Tribunal Supremo, son sus únicas fuentes informativas.

Es noticia lo que le ocurre al piragüero de Guayanilla que ve como el costo del hielo aumenta y a pesar de eso sigue contribuyendo con las pequeñas ligas municipales. Es noticia lo que ocurre con el placero en la Plaza del Mercado de Yauco, que ve como por un lado encarecen los precios, pero sus ganancias se achican porque aumenta también el costo del recogido de sus cosechas. De igual modo es noticia el mecánico, el maestro, el bombero, el paramédico y el cliente, el paciente, y el estudiante.

La buena nueva que lleva el buen samaritano con su simple palabra de aliento en una comunidad asediada por la droga, perseguida por el IVU, y maltratada por la fama, también es noticia. Son muchas historias interesantes que se pueden sortear para presentarlas a los lectores en un concierto de personajes y situaciones que pueden ilustrar cabalmente en qué estado verdaderamente se encuentra el país.

No hay que esperar un discurso ejecutivo, una sentencia suprema o un proyecto de ley sobre una ley que ya deshicieron los que la mandaron a hacer. Tampoco hay que esperar el arresto del sacerdote que manchó no solo su buena reputación sino el corazón virgen de un inocente niño.

Hay buenas historias que construye la gente de nuestros pueblos del sur, de nuestras provincias del norte, de nuestras ciudades del este y las comunidades del oeste. Solo hace falta una brújula que se detenga en cada pueblo para recoger las voces de los silenciados, de los que no existen, de los desplazados por los medios que priman la imagen del poder.

Por eso semanarios como La Semana de Caguas, la Estrella del Oeste, el Norte de Arecibo, el Horizonte de Fajardo, y La Perla del Sur, tienen una responsabilidad muy alta, una meta que no pueden atrasar, que es recoger en sus páginas la historia política, las tendencias económicas, las iniciativas culturales y las actividades deportivas, desde una perspectiva de su propia gente, con redactores que no se amilanen ni intimiden a la hora de utilizar un adjetivo certero o una metáfora efectiva, para dar a conocer la hazaña o el fracaso de un héroe, la acertada o desacertada decisión de un político, la exitosa o quebrada estrategia comercial, o la emoción de la victoria o la pena de la derrota en un evento deportivo.

También hay otros semanarios como La Opinión del Sur, El Regional de Guayama, El Nuevo Impacto de Guayama, Visión de Mayaguez, Todo Bayamón y Todo Carolina, El Expreso de Dorado y Mas Informativo de Yauco, que tienen una alta responsabilidad de registrar en sus páginas las historias de cada comunidad.

La prensa regional no tiene la necesidad de ser sensacionalista. No tiene que acogerse a los preceptos de La Comay Journalism School, tampoco seguir el credo del Chisme Academy del comentarista de odio, y mucho menos someterse a la incultura de la mediocridad. Esa es la ventaja de la prensa regional.

Su mejor arma es la financiación organizada por una publicidad limpia de complicidades comerciales, una política editorial anclada en el buen gusto y sobre todo en la verdad, y una distribución efectiva solventada por porteadores comprometidos con su comunidad. 

La prensa regional debe ser motivo de orgullo para sus gratuitos suscriptores, debe ser un documento urgente en la mano de un historiador, debe ser una oportunidad de expresión en la voz de sus reporteros, pero por sobre todo debe ser la voluntad de un pueblo en acción.

Un periódico regional que no recoja el pensamiento, la emoción y la acción de su gente, no es un medio de expresión, sino todo lo contrario, sería una voz callada, un corazón inerte, una mente soslayada y una acción congelada. Esa es la importancia de la prensa regional, especialmente y como puntualizamos al principio, cuando se  achican los grandes periódicos y vemos cómo pierden la palabra los voceros al tiempo que se detiene el reloj a primera hora cuando la estrella se queda sin lucero.

A todos los propietarios de periódicos regionales, a todos los editores, a todos sus reporteros, a todos sus ejecutivos administrativos, le deseamos exito en su gestión, que comprendan la importancia que tienen y cuan valiosos pueden serlo. RM.

Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías